La apnea del sueño es un trastorno respiratorio por el cual las personas que lo sufren roncan por la noche y no descansan bien. Esto es porque se producen paradas en la respiración. Una de las consecuencias más comunes es sufrir somnolencia durante el día. 

¿Qué ocurre exactamente?

Las personas que sufren apnea, cuando duermen, pueden respirar con normalidad. Sin embargo, en algunas fases del sueño los tejidos se cierran y se bloquea la vía respiratoria, lo que provoca la apnea.

Las causas por las que se produce son varias, desde la obesidad, a unas amígdalas grandes o vegetaciones, cuello más grande de lo normal, etc.

Síntomas de la apnea del sueño

  • El síntoma más común son los ronquidos muy fuertes una vez que la persona se queda dormida.
  • Otro de los síntomas son los períodos de silencio que se producen con los ronquidos (cuando se produce la apnea). Es ahí cuando la persona jadea tras volver a recuperar la respiración.
  • Despertarse con la boca seca, sufrir somnolencia, dolor de cabeza, estar cansado… son otros de los síntomas.
  • Otras más importantes como las alteraciones cardiovasculares y respiratorias.

Tipos de apnea

  1. Apnea leve: Entre 5 y 15 apneas por hora.
  2. Apnea moderada: Entre 15 y 30 apneas por hora.
  3. Apnea grave: Más de 30 apneas por hora.

Diagnóstico y Tratamiento

Para hacer el diagnóstico es necesario realizar una prueba de sueño que incluye variables neurológicas y respiratorias. Se llama polisomnografía.

El tratamiento más frecuente que pondrá el médico será dejar a un lado el sedentarismo y realizar actividad física con el fin de acabar con la obesidad. Del mismo modo llevar una dieta equilibrada y sana y abandonar los malos hábitos como fumar y beber en exceso.

También encontramos el generador de presión (CPAP), una especie de mascarilla nasal que ofrece una presión continua en la vía aérea superior impidiendo que ésta se colapse.

El menos común, aunque siempre existen casos, es el de la cirugía, cuando existen pólipos o hipertrofia de las amígdalas.

La apnea del sueño no tiene nada que ver con el insomnio. Confundirlo es un error frecuente, ya que los que sufren apnea duermen de forma normal, el problema es que no descansan.